Diego Luna, el actor
sencillo
3 de diciembre
de 2007
El actor mexicano Diego Luna fue
uno de los invitados especiales del Festival de cine Latino
Americano de Londres "Discovering Latin América" (DLA) 2007, que
terminó este fin de semana. Una excusa perfecta para quedar con
él en un lugar agradable y conversar sobre sus últimos trabajos.
"Por favor señorita, ¿me puede
traer el tabasco?" pregunta Diego Luna a la camarera de este
pequeño bar en Notting Hill Gate donde mantenemos esta charla,
mientras mira de reojo a su ensalada de atún y papas cocidas.
Además de disfrutar de la
gastronomía británica, Diego llegó a Londres invitado por DLA
para presentar su más reciente trabajo como actor en El
búfalo de la noche y su debut como director con el
documental JC Chávez, sobre el mítico boxeador mexicano.
"Dos proyectos totalmente
diferentes" como él mismo dice: "El búfalo de la noche es
una película oscura que habla de un grupo de jóvenes que han
sido forzados a abandonar la niñez antes de tiempo. Son jóvenes
muy egoístas que viven en sus propios mundos y confunden la
posesión con el amor. JC Chávez es la historia de uno de
los personajes más públicos que ha dado México", me contó.
A sus 27 años, Diego Luna sigue
teniendo la apariencia de "pillo" que le catapultó a la fama en
Y tu mamá también junto a su amigo de la infancia y socio
Gael García Bernal (entre otras aventuras comerciales, ambos son
los fundadores de la productora cinematográfica Canana).
A pesar de contar con más de 20
películas en su haber, actuar en series de televisión y obras de
teatro y de ser empresario de una marca de camisetas, productor
y ahora director, Diego no exhibe ninguno de los rasgos
asociados con el éxito, quizás por haberlo digerido en pequeñas
dosis desde que apareció por primera vez en televisión en 1991.
"La ventaja que he tenido es que
desde que cumplí 14 yo estuve seguro de que quería en la vida.
Entendí que estaba en el lugar donde de verdad quería estar,
contando historias a través del cine, el teatro y la televisión.
Nunca tuve un master plan que dijera: ahora actuó, luego
produzco, más tarde dirijo. Las cosas surgieron así y mi único
plan era satisfacer lo que en ese momento sentía como necesario,
siendo feliz y estando rodeado de la gente que quiero".
La búsqueda de la felicidad es un
tema que se repite a lo largo de la conversación.
"¿Cuánta gente hay que no vive en
la ciudad que le gustaría, que trabaja en algo que no les gusta
y que se despierta con la mujer que no ama? Desafortunadamente,
cada vez hay más personas que no son lo que quieren ser".
Obviamente, Diego Luna no es una de
esas personas y ahora después de su debut como director con el
documental JC Chavez parece haber encontrado una fuente
más de satisfacción.
"Cuando diriges estas ahí durante
todo el proceso y me encanta ver las reacciones del público en
los lugares en donde se presenta el documental".
Todo un contraste con lo que, según
me cuenta, experimenta en su faceta de actor.
"Yo lo paso fatal en las
proyecciones. Como actor cuando acabas de rodar, te vas a tu
casa pensando en la película. Después de seis meses cuando la
ves en el cine es algo totalmente diferente a lo que imaginaste.
Es la película de otra cabeza y uno tiene que aprender a tomar
distancia porque el cine tiene mucho de construcción como de
puzzle y las piezas pueden acomodarse para obtener distintos
resultados finales y tu, como actor, no estás en esa parte del
proceso".
Su documental cuenta la historia
del boxeador mexicano Julio Cesar Chávez. Para Diego el
personaje de Chávez va mucho más allá del héroe deportivo y es
parte de la memoria colectiva de los mexicanos.
"De niño seguía mucho al personaje.
Era la alegría de todos los mexicanos y nos duraba 6 meses hasta
que volvía a pelear. Chávez no perdió durante 11 años y medio de
su carrera. Para mí, la idea de un mexicano que no sabe lo es la
derrota era muy atractiva y me ofrecía la oportunidad de contar
la historia de un mexicano único. Nosotros vivimos en un país
donde hay una derrota tras otra y una noticia de fracaso tras
otra, entonces de repente el que aparezca este ser tan diferente
me pareció muy interesante para ser contado".
A pesar del tabasco, la ensalada
permanece en el plato casi intacta. No sé si es porque no le
gusto o porque en su afán de gran conversador Diego se olvidó de
que no había comido en todo el día. Antes de terminar la
entrevista le pregunto cual es el mejor consejo que alguien le
ha dado en su carrera.
"Sin olvidar lo que hiciste, hay
que mirar siempre hacia delante. El riesgo tanto en la vida como
en las decisiones de trabajo debe ser un elemento primordial, si
no hay riesgo no avanzas, si no hay riesgo no ganas nada, si no
hay riesgo no vale la pena hacer cine".
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7124000/7124079.stm
