Su espacio son los
escenarios y los sets cinematográficos. Y aunque su trabajo lo
hace brillar en todos los firmamentos, este actor, que a pesar
de su juventud lleva un buen trecho recorrido, no pierde la
cabeza. Por Maricarmen Nuño
No es de extrañar que
un joven que desde su más tierna infancia vivió en el mundo de
los escenarios, eligiera la actuación como profesión. Quizá
debiéramos decir que la actuación lo eligió a él, o tal vez sea
más atinado decir que Diego Luna no tuvo que elegir porque nació
actor. Según nos cuenta el propio Diego, con quien tuvimos la
oportunidad de charlar, cuando pequeño no distinguía entre la
vida real y la vida del teatro, para él todo el mundo era un
escenario. Su padre es uno de los más reconocidos escenógrafos y
su madre, quien murió cuando el actor apenas contaba con tres
años de edad, actriz. Sin embargo, sus intereses van más allá de
la representación, él ante todo se ve como un creador de
proyectos, llámesele actor, director o promotor.
Con los pies en la
Tierra
Todos lo sabemos, el
éxito suele subirse a la cabeza como una bebida espumosa y
embriagante. Como si de magia se tratara, la persona afectada
empieza a levitar despegándose del piso. Qué ha hecho Diego para
mantenerse con los pies en la tierra? Nos confiesa que a todo el
mundo se le “sube”, pero en su caso, su familia y sus amigos son
los que se han encargado de recordarle quién es. Nos dice estar
muy consciente de que un éxito sólo es un paso más en el camino
y que depende de una serie de factores. Igualmente está
convencido de que las caídas no necesariamente significan un
fracaso, pues siempre se aprende de ellas.
En México fue en
donde conoció el teatro y es aquí en donde se siente con entera
libertad para llevar a cabo sus proyectos. Es por ello, nos
dice, que aunque constantemente ha tenido la oportunidad de
trabajar en diversos países, al contrario de muchos otros
actores no ha querido quedarse en el extranjero. Al preguntarle
por las personas que lo han apoyado más en su carrera, nos
revela que el primero fue su padre, quien le permitió dedicarse
a ella. Y es que, aunque nos parezca increíble, el señor Luna
era de la idea que su hijo tomara otro camino. Sin embargo,
lejos de disuadirlo, le dio su total apoyo. Reconoce que el
público ha sido también fundamental para sentirse respaldado y
qué decir de los directores que se han arriesgado al elegirlo.
Nosotros nos preguntamos si trabajar con Diego realmente supone
un riesgo. Lo cierto es que por todos lados se interesan en él.
Recientemente fue la imagen de la marca Zzegna de Ermenegildo
Zegna, experiencia que, según nos cuenta, le significó
adentrarse en el mundo de la moda, algo que le era completamente
ajeno, y sobre todo, la oportunidad de trabajar con un gran
fotógrafo como Bruce Weber.
La puesta en escena
de Festen, el proyecto en el que actualmente se encuentra
trabajando, representa para Diego no sólo la oportunidad de
volver al teatro sino de trabajar con su padre. El actor nos
explica que a diferencia de los proyectos cinematográficos, que
por su naturaleza resultan sumamente demandantes y requieren de
un trabajo continuo, el teatro tiene un ritmo más pausado que
permite reflexionar día a día sobre lo que se ha hecho. Otra
ventaja, asegura, es el contacto directo con el público.
De carne, hueso y
corazón
Sabemos los papeles
que Diego ha interpretado en su carrera pero qué papel juega en
su vida el amor y cómo lo combina con su profesión? Este famoso
está convencido de que el amor es la energía que todo lo mueve
aunque, aclara, no necesariamente tiene que ser en su modalidad
romántica, pues existen muchas clases de amor. Para él, el mundo
sería otro si todos hiciéramos las cosas por amor; los políticos,
por amor a su patria, los actores, por amor al teatro.
Igualmente asegura que no existe pretexto para no combinar la
vida profesional con la vida amorosa y que no importa qué tan
ocupado se esté, siempre hay tiempo para el romance. El actor
nos confiesa que aunque todavía no es el momento, quisiera en un
futuro formar una familia. Este sentimiento se le manifiesta
especialmente cuando ve a sus amigos con sus hijos. Por el
momento, se conforma con ser tío.
De primera
intención
Rubias o morenas?
Diego: No hay por qué
descartar a las pelirrojas.
El mejor libro?
Diego: El que puede
mantenerte sentado hasta que lo terminas.
Tu mejor papel?
Diego: El que viene.
Tu papel idea?
Diego: Muy difícil.
Mejor actor?
Diego: Javier Bardem.
Mejor actriz?
Diego: Julianne Moore.
Con quién te
gustaría actuar?
Diego: Con Javier
Bardem.
Con qué director
quieres trabajar?
Diego: Hay muchos,
uno por cada país.
Cine o teatro?
Diego: Son
complementarios.
Marca o diseñador
favorito?
Diego: A cada prenda
uno le da un valor estimativo que es lo que las hace valiosas,
más que una firma.
El momento que
cambió tu vida?
Diego: A los seis
años, cuando por primera vez puse un pie en los escenarios, en
De película.
